En su silla de ruedas recorre calles para reencontrarse con el cachorro.

Alfonso busca a su fiel compañero“Coco”. 

Ni la discapacidad en extremidades inferiores, frena a Alfonso Santos Pérez para dejar de buscar incansablemente durante 37 días a su compañero de tardes “Coco”, perrito de raza criolla extraviado desde el pasado 11 de febrero al interior del fraccionamiento Soto Innes.

No importa si es un can de raza o un can criollo como

“Coco”, cuando se crea el vínculo afectivo entre el dueño y el perro.

EL MEJOR REGALO

El cachorro es de raza pequeña en color negro que desde hace un par de años merodeaba las calles del último sector de dicha privada, siendo muy querido por vecinos quienes le ponían comida, agua y juguetes en el patio de sus casas.

Alfonso, recordó que “Coco” le fue regalado por otro vecino que por motivos laborales no podía seguir teniéndolo a su cuidado hace poco más da un año, siendo desde ese tiempo que el pequeño cachorro se convirtió en su inseparable compañero y amigo, siguiéndole en su andar en silla de ruedas mientras iba a algún mandado.

SALIÓ PERO NO REGRESÓ

Visiblemente afectado, recordó Alfonso el día que su madre lo vio por última vez, debido a que él había salido a un asunto personal, su progenitora abrió la puerta de su hogar sin esperarse que ese can que salía diariamente a dar una vuelta por la calle para luego regresar a su hogar, no volvería; comenzando la incansable búsqueda que se ha extendido en horas de la madrugada en lugares donde por redes sociales le indican han visto un ejemplar similar.

“Se me extravió el 11 de febrero alrededor de las 11:00 de la noche, desapareció, ya no lo volvimos a ver, lo he buscado incansablemente en colonias como el Playón, en la Santa Clara cuando me dijeron que lo vieron ahí y ahorita últimamente me dijeron que lo vieron por el ejido Tacoteno pero no aparece, puse recompensa y ni con la recompensa aparece”, dijo Alfonso.

BÚSQUEDA INCANSABLE

“Si por favor alguien me puede echar la mano de ayudarme a buscarlo, o si saben de alguien que tenga un perrito nuevo y que sea parecido a él, todo será anónimo, hay una recompensa que todavía sigue en pie, yo incansablemente he recorrido en mi silla de ruedas el Centro, Santa Clara y no, no lo encuentro”, comentó el entrevistado.

“Ahorita lo que más me preocupa es el calor, que no lo tengan amarrado en el sol, que esté comiendo, el comía muy bien sus tres veces al día, era un integrante más de la familia, ahí dormía adentro conmigo, a el lo cambiábamos todos los días de ropa, era como un niño que siempre estaba en la banqueta conmigo”, expresó Alfonso.

Angélica Joaquín

Minatitlán

TE PUEDE INTERESAR

Rinde titular del IMSS Veracruz Sur tercer Informe de Labores

Se mejoraron los espacios hospitalarios para ofrecer un servicio de calidad a la población derechohabiente, …