Una buena y una mala

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La semana pasada los empleados del gobierno federal recibieron dos noticias, una buena y una mala. La buena es que el Buen Fin durará dos semanas (del 9 al 20 de noviembre), para lo cual el presidente Andrés Manuel López Obrador ha decretado adelantar la primera mitad del aguinaldo a los servidores públicos federales. Pero la mala o malísima es que el presidente de la República ha decretado también reducir el aguinaldo del personal de enlace y mando en las dependencias del Gobierno Federal de 40 a 20 días de salario, es decir que se les reducirá un 50% el aguinaldo.

Argumentando textualmente que esta decisión es “en consonancia con las medidas de austeridad impuestas por su gobierno”, pero qué creen que lo que al presidente le corresponde se reintegrará a la Tesorería de la Federación para enfrentar la epidemia del Covid-19. ¡Muy bien por el presidente!

EL OBJETIVO DEL BUEN FIN

Cabe recordar que el Buen Fin se instituyó para contribuir a la recuperación de la economía y el adelanto del aguinaldo es para que los asalariados tengan liquidez para participar en las promociones y puedan adquirir mercancías de apremiante necesidad, como electrodomésticos y ropa, por ejemplo.

En efecto el objetivo que se persigue con el Buen Fin es recuperar la economía, especialmente del comercio establecido, sobre todo en esta recesión causada por la pandemia, que tiene a los comerciantes al borde de la quiebra.

UNA MEDIDA CONTRADICTORIA

Estas son medidas contradictorias, toda vez que por un lado se pretende contribuir a la recuperación de la economía nacional, pero por otro lado se afecta a la economía familiar al reducirles el aguinaldo de último momento a trabajadores que ya contaban con ese ingreso que ya tenían presupuestado, sea para abonarle a la hipoteca de la casa o para el enganche de un auto, o bien para cubrir sus gastos de fin de año.

Aun cuando el presidente aduce que “todos van a recibir su aguinaldo, aunque los que ganan más recibirán menos, pero es una decisión voluntaria”. Qué extraño, es voluntario, pero mediante un decreto que no menciona que es voluntario.

Sin embargo, de manera contradictoria el personal militar en activo tendrá un aguinaldo de hasta cuarenta días, lo mismo que el personal operativo de confianza de estas dependencias.

No hay que olvidar que el aguinaldo de 40 días de salario se encuentra establecido en la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, de manera que por ley es intocable, es una conquista laboral de los trabajadores federales, que en estricto derecho no podría ser afectada y menos de última hora.

De manera que con este gobierno a los trabajadores del Estado les ha tocado bailar con la más fea, como se dice coloquialmente, porque primero les bajaron los sueldos a los altos mandos y ahora les disminuyen el aguinaldo. De modo que superarse o lograr un ascenso ya no les conviene. Lo de hoy es ser de la tropa, ganar poco y regalarle al gobierno la mitad del aguinaldo.

Sentido común
Gabriel García-Márquez

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