Hace muchos años en un lejano lugar de Asia, habitaba un Mago (o sabio según las antiguas costumbres) llamado Artaban, que se dedicaba a observar el cielo y las estrellas igual que otros hombres que estudiaban el enorme y luminoso firmamento cada noche. En especial apreciaba a tres de ellos… …
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El Diario de Minatitlán