Singapur,una historia de progreso

Hoy conoceremos la historia de un pueblo al que no le importó hacer sacrificios individuales, con tal de alcanzar el bienestar común.

Singapore puede catalogarse como uno de los mejores países y grandes potencias económicas, tiene una historia corta pero en verdad fascinante.

Había yo apenas llegado a Indonesia y me tocó viajar a este maravilloso y pequeño país para poder tramitar mi visa de trabajo indonesa.

Siempre he pensado que a cualquier lugar que voy, mis dioses me acompañan, ya que me suceden cosas realmente increíbles y anécdotas inolvidables. Y casi siempre tienen que ver con personas que voy conociendo en el camino y con las cuales creo un lazo de amistad importante.

EL LEGADO DE LEE KUAN YEW

Bueno para empezar, Singapore es el país más pequeño de sudeste asiático, se encuentra al norte de Indonesia y al sur de Malaysia, país al cual pertenecía antes de su independencia en 1965. Casualmente me tocó visitar Singapore después de la muerte de su fundador Lee Kuan Yew en el 2015, y era increíble ver como la gente tenía tantas ofrendas en su nombre. Cuentan que era muy querido ya que gracias a él y su visión, Singapore salió de la pobreza en la que vivía.

Recuerdo que un amigo local, me contó una anécdota que la mayoría de los Singapurenses cuentan con mucho orgullo, antes de que Lee Kuan Yew llegara al poder, el país estaba sometido al abandono, la corrupción y la pobreza, cuando él tomó el poder, en un discurso al pueblo les ofreció dos opciones, Progreso o Libertad.

UN PAÍS EJEMPLAR

La mal llamada libertad tenía a la ciudad en ruinas, y las personas escogieron el progreso, él comentó que al escoger el progreso tendrían que hacer ciertos sacrificios y seguir las leyes al pie de la letra.

Singapore es un país democrático con leyes muy estrictas, por ejemplo, está prohibida la goma de mascar y la libertad de expresión es controlada, si no usas lo pasos peatonales estarás en serios problemas, no puedes escupir o tirar basura en la calle y muchas más. Cuentan que el famoso canal que atraviesa la ciudad antes era un zanja horrenda de contaminación y fue a través de estas leyes que lograron limpiarlo y mantenerlo como actualmente uno puede disfrutarlo.

UNA VERDADERA GUERRA CONTRA LA CORRUPCIÓN

Singapore, siendo un país tan joven en comparación con la mayoría, se encuentra dentro del Top Ten de los más ricos del mundo, y esto fue gracias a la guerra contra la corrupción que su fundador inició, diciendo que habría que estar dispuesto a encerrar incluso hasta su propia familia, endureció las penas contra los corruptos, además de eliminarlos de por vida del servicio público.

En la actualidad Singapore es potencia en Salud, Educación y guerra contra la corrupción.

CHILI CRAB

Dejando la historia y la política de lado, vayamos a lo bueno. Resulta que cuando llegué a Singapore se festejaba la independencia Indonesa y las oficinas de migración estaban cerradas, entonces tuve que alargar mi visita un par de días más, y claro ¡Yo encantado!

Decidí explorar la ciudad empezando por uno de los lugares más famosos, Clarke Quay, que es el paseo del canal que antes mencioné; alrededor de éste se posan una cantidad importante de bares y restaurantes ofreciendo el ya famoso y muy rico Chili Crab.

Decidí seguir mi instinto y aposté por un lugar concurrido, me convenció uno de los meseros que de forma muy amable me invito a pasar, y pues obvio pedí lo que ustedes ya saben primero: mi cerveza.

Después conversé un poco con él y recomendó mucho los ostiones, la calidad era muy buena, pero tengo que decirles que están mejor los de la isla de George, ya platicaremos de eso en otra ocasión. Pedí una orden y mientras observé el menú, volví a preguntar su recomendación y me dijo que ahí las personas iban por el Chili Crab, pero que era una porción bastante importante para una sola persona, ademas de costosa, le dije que era la primera vez que visitaba ese maravilloso lugar y que tal vez no volvería, que no podía perderme la oportunidad de probarlo, así que lo ordené; la verdad fue buenísimo, lo sirven con unos bollos dulces, recién horneados que se llevan muy bien con el dulce y picante de la salsa, fue algo maravilloso. Pagué por el chistesito, unas cuantas cervezas, no recuerdo cuantas, los ostiones y el Chili Crab 500 dólares.

 

ENCUENTRO INESPERADO

Estaba yo reposando mi comida cuando por casualidades del destino, y la magia de mis dioses, por medio de Facebook platicando con un amigo y cliente frecuente del restaurante en Indonesia, me comenta que se encuentra en Singapore, y ¡qué cosa! Estaba en el restaurante vecino del lugar donde yo me encontraba, así que me uní a su mesa y después procedió a mostrarme la vida nocturna de la ciudad que vaya es importante, pasamos por un par de cervezas al Marina bay que tiene una estructura y tecnología impactante, en ese lugar se encuentra el símbolo de la ciudad “The Merlión”, una especie de león y pez al mismo tiempo. Y después terminamos con unos whiskies en el Hyatt.

UN ESPECTÁCULO DE PRIMER MUNDO

Al día siguiente, decidí caminar por la ciudad y disfrutar de la comida en la calle, encontré cocina india de muy buena calidad, mi favorito fue un restaurante turco bastante accesible en cuanto a precio y porción.

Aunque el país es bastante caro, puedes encontrar buena comida a buenos precios, evita el servicio de taxi que es bastante caro, y utiliza el metro y el autobús como transporte alternativo.

En la arquitectura puedes encontrar mucha influencia india y china, no todo es tecnología, sí existe magia en la ciudad. Hay edificio con estatuas gigantescas que roban las miradas de los turistas y qué decir del show dé luces y fuentes frente a Marina Bay, un espectáculo de primer mundo.

UNA LUZ DE ESPERANZA

Algo que me gustó mucho de Singapore, más allá de la tecnología, el nivel económico, la limpieza, la seguridad y lo increíblemente organizada que está la ciudad, fue esa historia de progreso, de salir adelante, de convertir la tragedia en comedia.

Imagínense que su territorio ha crecido en los últimos años, debido a que escarbando han estado ganándole territorio al mar, su gente es honrada, no busca problemas, fueron muy pobres y no fue un pretexto para caer en el caos. Ojalá aprendiéramos un poco de los demás, y empezaremos a pensar en el bien común, esa mal llamada libertad, no nos está dando los frutos necesarios para salir adelante.

Esperemos algún día encontremos a nuestro Lee Kuan Yew Veracruzano, nos muestre el camino, y estemos dispuestos a seguirlo. En muchos sentidos, el YO no siempre es lo más importante, si no el NOSOTROS.

“Lo mejor de la vida es aprender, puedes caerte uno o más veces, te hará más sabio y más fuerte”

Chef Art Life
Por: Manuel Bernal

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