El suceso ocurre apenas una semana después de los ataques a tres locales de masajes asiáticos en el área de Atlanta, donde fueron asesinadas ocho personas

Múltiples muertos por tiroteo en supermercado de Colorado, incluyendo un agente

Varias personas, incluido un agente de policía, murieron este lunes en un tiroteo en un supermercado en Boulder, Colorado, Estados Unidos, informaron las autoridades locales.

Agencias/EUA

Ni una semana después de los ochos difuntos en la matanza de los spas de Atlanta, Estados Unidos volvió a vivir este lunes otra tragedia, una más de la pandemia de la violencia armada que este país es incapaz de afrontar. Al menos hubo seis muertos por disparos de bala en el supermercado King Soopers de Boulder (Colorado). Esta ciudad, a unos 50 kilómetros de Denver, está considerada una de las urbes más tranquilas y apreciadas del país por su calidad de vida, entre montañas y aulas universitarias.

En rueda de prensa, la policía y el fiscal anunciaron la defunción de un uniformado durante la refriega con el pistolero, que fue detenido en la operación en la que otros dos agentes habrían sido heridos. Las autoridades se limitaron a afirmar que había múltiples fallecidos, pero que todavía continuaban la pesquisa en el interior y que, antes de confirmar cifra alguna, querían contactar con los familiares de las víctimas. Las grabaciones mostraron imágenes de varios cuerpos inertes.

En uno de los vídeos se observa a un hombre con el torso desnudo. Aparece ensangrentado. Lo llevan escoltado y esposado. Ese era el detenido, que anoche era atendido de las heridas sufridas. Todo apunta que se entregó, tras tirar las armas. A pesar de no querer entrar en detalles, el agente Kerry Yamagushi, de la polaca de Boulder, aseguró que “la amenaza ha sido neutralizada”.

En rueda de prensa, ni los responsables policiales ni de la fiscalía respondieron a las cuestiones sobre la motivación. Una de las cuestiones de la investigación se centra en la posible relación del detenido con ese centro comercial, si actuó por algún tipo de venganza.

Varios vídeos en las redes mostraron un par de cuerpos tendidos boca abajo en el aparcamiento del establecimiento. Las imágenes captaron un cliente tratando de llamar por su móvil, cuando llegó la policía al lugar y advierte del peligro.

Police work on the scene outside a King Soopers grocery store where a shooting took place Monday, March 22, 2021, in Boulder, Colo. (AP Photo/David Zalubowski)
Despliegue policial tras el ataque

David Zalubowski / AP

El hombre balbucea, pero indica que el presunto autor se halla dentro. De fondo, en el interior, se ve otro cuerpo tendido. De pronto se oyen más disparos. Eran poco antes de las tres de la tarde, hora local.

Un hombre dice en uno de los vídeos que estaba sentado justo afuera del supermercado, ubicado en Table Mesa Drive, y ha escuchado disparos. “He dado la vuelta a la esquina y he visto personas en el suelo, me he dado cuenta que esto no era una broma”, comentó.

Las autoridades hicieron llamadas por las redes sociales para que los ciudadanos evitaran esa zona. Informaron que había un individuo peligroso y muy armado. Hubo un gran despliegue policial, incluido el FBI, con las fuerzas especiales, vehículos blindados y una sucesión de ambulancias.

Cuando todavía no había trascendido el terrible balance ya había claros indicios de que el luto volvía a Estados Unidos. No sólo por los vídeos, sino por las expresiones oficiales. “Tengo el corazón roto por lo que ha pasado”, remarcó el gobernador de Colorado, Jared Polis. “Mis oraciones están con todos los ciudadanos del estado en este momento de tristeza”.

También tuvo un tono muy pesimista el tuit del alcalde de Boulder, San Weaber. “No hay palabras que hagan justicia a la tragedia que hemos tenido esta tarde. Nuestra comunidad llora nuestras pérdidas. Nuestros valientes policías tiene toda la gratitud de toda la ciudad”, afirmó.

Law enforcement officers sweep the area outside of a King Supers grocery store, which was the site of a shooting in Boulder, Colorado, U.S. March 22, 2021. REUTERS/Kevin Mohatt
La policía militar ha tomado el control de la zona

KEVIN MOHATT / Reuters

“Ha entrado, no ha dicho nada y ha empezado a disparar”, dijo ante las cámaras uno de los testigos sobre la irrupción del pistolero. A este testigo el ataque le cogió comprándose un trozo de pizza. Su compañero terció que el individuo armado hizo un par de disparos más sin abrir la boca. Estos dos amigos lograron escapar.

Sarah Moonshadow y su hijo Nicolas Edwards acababan de comprar fresas cuando escucharon dos ráfagas de disparos. La madre le dijo a su hijo que se tirara al suelo, según relata el Denver Post. “Luego echamos a correr”, añadió.

Escucharon el silbido de las balas en su huida. Afuera, en el parking, vieron un cuerpo caído. “Mi hijo me ha dicho que debíamos seguir corriendo, que no podíamos hacer nada por esa persona, y yo sabía que no podíamos hacer nada”, se lamentó.

James Bentz se hallaba en el establecimiento, en la sección de carnicería, cuando escuchó una par de disparos, un silencio, otros disparos, silencio, y otra ráfaga. Lo que al principio parecía algo confuso, los “pops” siguientes le convencieron de que era un tiroteo.

Mi hijo me ha dicho que debíamos seguir corriendo, que no podíamos hacer nada por esa persona, y yo sabía que no podíamos hacer nada”

La gente echó a correr. “Yo estaba al frente de la estampida”, señaló. Dentro del caos le sorprendió observar como la gente joven se hacía cargo de los mayores para ayudarles a escapar del escenario.

“Me ha dado la impresión –señalo Bentz a los medios- de que todos nosotros ya nos habíamos imaginado estar en una situación como esta en algún momento de nuestras vidas”.

No muy lejos de Boulder, Colorado padeció otro capítulo de esta plaga en 2012. En Aurora, un pistolero entró en una sala de cine y dejó una docena de muertos. En cuanto a superficies comerciales, la última gran matanza se registró en agosto de 2019 en un Walmart de El Paso (Texas). Hubo 23 fallecidos.

Otro testigo presencial del incidente de este lunes en el King Soopers, Ryan Borowsky, relató que escuchó un total de una decena de disparos en un par de momentos. Señaló, además, que media docena de policías accedieron por el tejado al interior del recinto. “Un empleado aterrorizado nos ha dicho que nos le siguiéramos, que teníamos que ponernos en un lugar seguro”, indicó.

Borowsky tenía una expresión de abatimiento. Era consciente de había muerto gente aunque él no había visto ningún cuerpo caído. “Jamás me podía imaginar que esto pasara en Boulder, esta ciudad es una burbuja”, dijo. Pero no hay lugar seguro ante la irracionalidad de las armas.

Te puede interesar

El temor de los agricultores franceses, las heladas de primavera que aniquilan las cosechas

Numerosas hogueras iluminan al amanecer los campos de algunas regiones del este de Francia, no …