Lágrimas que acumulan 5 años por desaparición

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Desde el 25 de septiembre de 2015 nada ha sido igual para decenas de familias de Coatzacoalcos, fecha en donde desaparecieron más de 30 jóvenes con un operativo de la fuerza pública.

Hace exactamente cinco años se echó mano del operativo Blindaje Coatzacoalcos por parte de las autoridades estatales durante la administración de Javier Duarte de Ochoa, con el Arturo Bermúdez Zurita al frente de la Secretaría de Seguridad Pública.

Familias enteras comenzaron su peregrinar por Coatzacoalcos y varios municipios del Estado para buscar a sus hijos, hermanos, esposos, primos, que de la noche a la mañana se esfumaron sin que nadie de sus familiares supiera nada.

Uno de ellos fue Jacob Jiménez González, hijo de Belén Gonzalez, madre de familia que en esa fecha no sabía de la fortaleza que tenía en su interior, ni tampoco que se convertiría en una activista para luchar en contra del delito de la desaparición forzada.

Es por ello que en este 25 de septiembre del 2020, Belén realizó un evento y una misa pare recordar no solamente a su hijo, sino a todos los muchachos que desaparecieron en estas fechas mediante el operativo Blindaje Coatzacoalcos.

Ella, como otras mujeres integrantes del Colectivo de búsqueda de personas desaparecidas Belén González, se unieron en una sola voz para pedir justicia y recordar ese momento de terrible oscuridad para el Veracruz contemporáneo.

«Si yo manifiesto mi repudio, mi coraje y mi bravura de madre, de todas las madres que sufren con las mil púas que laceran la garganta, que ahí están, ahí permanecen, que nos e mueven, que lastiman y duelen, como duele parir a un hijo. Un dolor que no termina y tiene nombre”, expresó Belén mientras llora al recordar.

La señora Belén reconoce que quienes se llevaron a sus hijos, dejaron de ser humanos y se convirtieron en bestias por lo que nunca podrán descansar, no tendrán día, ni noche en la que puedan estar en paz.

«Aquellos que profanaron nuestras almas jamás tendrán descanso, la memoria de nuestros hijos los perseguirá por siempre, así será pues viven en nuestras voces, en nuestros reclamos y ahí siempre vivirán, por eso este 25 de septiembre, el día que la desgracia tuvo por nombre desaparición, les digo: ¡Quiero a mi hijo, lo quiero de vuelta, lo necesito ya!» finaliza Belén con las lágrimas recorriendo su rostro.

A DETALLE…-
En la iglesia San Pedro y San Pablo se realizó una misa para pedir a Dios encontrar a todos los jóvenes desaparecidos en Coatzacoalcos y la zona sur de Veracruz.

COATZACOALCOS
SENDIC AGUIRRE

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