El terror de nuestra infancia, sabes de que está hecha la Emulsión de Scott

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Generalmente, nuestros recuerdos de la infancia nos traen alegría y nostalgia, pues fue una muy buena época de nuestra vida. Sin embargo, existen memorias que, de ser sinceros, preferiríamos borrar de nuestra mente, y, uno de ellos, por supuesto, es el de cuando nuestros padres nos obligaron a tomar Emulsión de Scott para que creciéramos sanos y fuertes.

Aunque su slogan fue durante algún tiempo que «los niños la pedían a gritos», lo cierto es que cuando éramos obligados a tomarla no queríamos más que salir corriendo para no tener que sentir el asqueroso sabor a «hígado de bacalao«, que señalaban como el ingrediente principal de este producto que era prácticamente señalado como milagroso para preservar la salud de los niños.

​Pero, ¿qué es realmente la Emulsión de Scott?

Primero que nada, debemos decir que la Emulsión de Scott es un complemento vitamínico en el que se encuentran propiedades como el calcio, el fósforo, Omega 3 y las vitaminas A y D3. Los ácidos grasos del jarabe en realidad, son muy beneficiosos para la salud y ayudan a la prevención de enfermedades del sistema nervioso e, incluso a evitar problemas de aprendizaje en los pequeños.

Sin embargo, si eres de los que se preguntan con horror si en verdad esta emulsión está hecha de hígado de bacalao, te tenemos una mala noticia. Los ácidos grasos que te mencionamos con anterioridad se obtienen de éste ingrediente, lo que le da al jarabe su «peculiar» sabor.

Sin embargo, la historia de la emulsión nos hace sentir lástima por todos aquellos niños a las que el ingrediente se les era suministrado mucho antes de que Alfred B. Scott lograra que el sabor del hígado de bacalao fuera, al menos, tolerable. ¿A qué sabría antes?

El procedimiento para prepararla, consiste simplemente en hervir los hígados y otros tejidos grasosos de este pescado para obtener sus aceites, que conforman la emulsión.

Para nuestra fortuna, el sabor de las versiones más recientes fueron mejoradas al agregarles saborizantes sabor cereza y naranja, aunque se sigue vendiendo el original y, siendo sinceros, el sabor a pescado sigue predominando.

Alfred Scott comercializó con el nombre de «Emulsión de Scott» en 1876, la primera fórmula de aceite de bacalao. Se decía que curaba desde una gripe hasta la tuberculosis. ¿Cómo no recordar aquel desagradable sabor de la pócima ofrecida por una amorosa abuela? #ElCojoIlustrado pic.twitter.com/I1jYVNuX73

— El Cojo Ilustrado (@CojoIlustrado) December 22, 2019

Sin embargo, a pesar de su horrible sabor, la emulsión puede ser muy beneficiosa para personas que padecen psoriasis, y para prevenir enfermedades cardíacas, además de ayudar a la buena circulación de la sangre.

Aunque sea un producto beneficioso, también es bueno recordar que todo en exceso es malo y que consumir mucho este producto podría producir hipervitaminosis si se se llegara a acumular en el hígado.

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