El otro Hemingway/Novela de Padura/Ficción y realidad

EMBARCADERO: Un nuevo Ernesto Hemingway recrea el escritor cubano, Leonardo Padura, en su novela “Adiós, Hemingway”… Quizá, lo reinventa… Acaso, entremezcla cosas reales e irreales… Quizá, lo proyecta en su exacta dimensión, veintiún años que viviera Hem, como le llamaban los amigos, en Cuba… Acaso, la mitad de la novela ficción, y la otra mitad, realidad, pues con frecuencia cita hechos, datos, circunstancias, acciones que, en efecto ocurrieron y concurrieron en el autor de “Adiós a las armas”…

ROMPEOLAS: Entre otras cositas, las siguientes… 1) La actriz Ava Gardner, una de las mujeres más bellas de su tiempo y quien fuera su amante, dejó olvidada en Finca Vigía una pantaleta color negro y con encajes… Hemingway la tomó para esconder una de sus pistolas preferidas, la que utilizaba en las noches para checar si la finca estaba tranquila… 2) Además de los cincuenta y siete gatos y un perro que tenía en Cuba en su finca, también le gustaban los gallos de pelea y los criaba… Y apostaba…

ASTILLEROS: 3) Hemingway nunca pudo soportar a los políticos y jamás cultivó relaciones con ellos… Un día, sin embargo, se topó con Fidel Castro Ruz y platicaron y adiós… 4) El escritor era muy difícil para tener y conservar amigos… Por eso, sus pleitos descarnizados y famosos, entre otros, con sus homólogos John Dos Passos y Francis Scott Fitzgerald… Sus únicos amigos eran los pescadores y los galleros… 5) No usaba calzoncillos, aunque corriera el riesgo de rozarse…

ESCOLLERAS: 6) igual que Ernesto El Ché Guevara, tampoco se bañaba todos los días… Cada tercer o cuarto día… 7) En el cuerpo tenía treinta heridas, causadas, unas, en la guerra, pero la mayoría, cuando cazaba leones, tigres y elefantes en África… 8) A los doce años de edad, el abuelo le regaló una escopeta y lo enseñó a tirar, y desde entonces, su debilidad por las armas, una de ellas, con la que se pegara un tiro en la boca una mañana a las 6 horas en medio de un terrible y espantoso viaje a la oscuridad depresiva… 9) También le gustaban las carreras de caballos y que tanto frecuentaba en Cuba y en París, apostando…

PLAZOLETA: 10) En finca Vigía, en Cuba, tenía treinta empleados, y a quienes pagaba el salario, y bueno, con las regalías obtenidas con sus libros y los artículos publicados… 11) Escribe Leonardo Padura. “se sacaba los mocos con los dedos y los hacía bolitas “ y los tiraba a las personas cercanas y se carcajeaba, dueño del mundo… 12) Le gustaban las flatulencias y según Padura, “se tiraba pedos, alzando la pierna”… 13) Una princesa italiana lo enloqueció tanto que dejó de escribir durante mucho tiempo cuando ella lo rechazara, con todo y que su disciplina diaria era escribir mil palabras y que, además, contaba, para cumplir con la regla creativa…

PALMERAS: 14) Durante 21 años vivió en Cuba y se fue de la isla en el segundo año de Fidel y Raúl Castro y Ernesto El Che Guevara como jefes máximos… Pero se fue porque la depresión se había recrudecido y fue internado en un manicomio… 15) En el tiempo de la Segunda Guerra Mundial estaba convencido de que submarinos rusos exploraban las costas de Cuba y salió en su yate a buscarlos y cazarlos… 16) Edgar Hoover, el jefe del FBI, lo quiso encarcelar… Y 17), Hemingway adoraba los árboles y su amor a los árboles se manifestó sembrando montón en Finca Vigía… Ningún escritor como Hemingway, el más famoso de todos los tiempos…

Malecón del Paseo
Luis Velázquez

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