El límite Cretácico-Terciario (límite K/T), es un cronohorizonte geológico, presente como una estrecha capa en los estratos de la corteza terrestre, que data aproximadamente de hace 66 millones de años.
Fue ocasionada por la caída de un meteorito llamado Baptistina, de poco más de 10 kms de longitud, que golpeó al planeta en la zona norte del actual estado de Yucatán, México.
Este enorme objeto pertenecía al cinturón de asteroides y luego de una colisión contra otra gran piedra fue arrojado en dirección a la Tierra.
Entrando por el sur, en el océano Índico, con trayectoria diagonal hacia el noroeste.
La colisión fue tan violenta que ocasionó varias catástrofes que provocaron la extinción del 75 % de los seres vivos y las plantas.
El cráter formado abarca un diámetro superior a los 200 kms, afectando la zona del norte de la península maya y la zona marina del golfo de México.
Su centro se localiza unos kilómetros al este de Puerto Progreso, abarcando desde la costa de Dzilám de Bravo a Celestún, cerca del poblado de Chicxulub, de donde el meteorito toma su nombre.
En 1980 una capa de Iridio fue encontrada por el científico Walter Alvarez en unas excavaciones en Italia, quien junto a su padre Luis determinaron que había sido traída por un objeto proveniente del espacio exterior y que había colisionado con la Tierra.
Está capa fue hallada en diversas partes del mundo lo que confirmó que estaba en todos lados.
Una década después durante una exploración por parte de la compañía Pemex se localizo un gran cráter, mitad en tierra y mitad en mar, que fue fotografiado con rayos x, lo que determinó su tamaño y la profundidad en que estaba.
Es el más famoso y estudiado impacto de la historia porque condenó a la desaparición total de los dinosaurios que habían existido por más de 120 millones de años y eran la especie dominante.
Ahora todos sabemos que la gran mortandad fue ocasionada por los terremotos, la lluvia de fuego, los tsunamis y el mortal gas de sulfuro de azufre que acabó con animales de todo tipo.
Además las grandes cantidades de rocas, tierra y arena arrojados hasta la estratósfera cubrieron los cielos, lo que evitó el paso de los rayos solares y la fotosíntesis, que destruyó las plantas tanto terrestres como los corales marinos.
La gran catástrofe duró varios cientos de Miles de años antes de ir menguando poco a poco y así permitir la continuación de la vida con el auge de varias especies que lograron sobrevivir, entre ellas la de los mamíferos, de cuyas ramas aparecieron más tarde los primates, de los cuales desciende nuestro ancestro el homo sapiens.
Por: Antonio Aceves
El Diario de Minatitlán