En Latinoamérica, cada país cuenta con sus referentes ajedrecísticos, siendo unos pocos los que tienen alcance mundial.
En el caso de México, resulta que el mejor ajedrecista de su historia Gilberto Hernández Guerrero, está desde hace mucho tiempo, radicado en Sudamérica por cuestiones familiares.
Tal vez, ese hecho lo haga pasar un poco desapercibido en el ámbito local, pero lo cierto es que pasados ya los 50 años de edad, se mantiene vigente, mostrando su talento y conocimiento en cada torneo en que interviene.
Así ocurrió con el primer puesto que logró en el reciente torneo abierto del Círculo de Ajedrez de Villa Martelli, una institución ejemplar en la organización de eventos ajedrecísticos de todo tipo. Hernández jugó con solvencia y profesionalismo, como lo hace en cada una de sus presentaciones.
Los grandes maestros sudamericanos lo respetan y le temen, porque Hernández siempre está bien preparado y es muy difícil de vencer.
Su relación con Sudamérica data de hace más de dos décadas, cuando se casó con la gran maestra argentina Claudia Amura y juntos se radicaron en la provincia de San Luis.
Tuvieron cuatro hijos, Gilberto, Luis, Santiago y Rocío, que se han tomado el ajedrez como hobby, pero no profesionalmente.
Mientras ellos crecían, durante todo ese tiempo hasta el presente, Gilberto compaginó actividades docentes, su carrera deportiva y, cuando pudo, los viajes a su México lindo y querido.
Al conversar con él se puede conocer mejor su relación con su actual país anfitrión: “La adaptación me resultó fácil, es un país parecido a México en mi opinión. Me gusta mucho, físicamente muy variado y muy hermoso; particularmente me gusta el sur. Hace poco conocí el Puerto Moreno y me fascinó. También la comida, su gente y las costumbres”.
Amplía Hernández: “El hecho de que este país tenga una gran tradición ajedrecística, con tantos buenos jugadores, facilitó mi inserción, de hecho, fue el primer país que visité siendo adolescente, vine a jugar un torneo juvenil., en San Luis, donde vivo, hay un programa de enseñanza de ajedrez en la niñez, cosa que me parece muy buena porque el ajedrez es una herramienta pedagógica de primer orden”.
México, igualmente, sigue estando cerca. “Aunque lo extraño, siempre que puedo voy de visita. Allá me dicen que se me está ablandando el estómago, porque cada vez uso menos picante en las comidas”, bromea.
Gilberto cuenta con un largo camino ajedrecístico. Vivió en España en su juventud, antes de recalar en sudamérica, y se especializó en los torneos rápidos, que eran más prácticos y rentables que los normales.
“El primer torneo importante que gané fue el Abierto de la Legislatura de Buenos Aires; en el plano internacional, el que recuerdo como más emotivo fue uno que gané en Francia a los 20 años, venciendo a fuertes grandes maestros. Ese éxito fue uno de los más brillantes de toda mi carrera”, recuerda, hay que agregar que Gilberto le ganó partidas a algunos de los mejores jugadores del mundo: Korchnoi, Gulko, Chernin, Akopian, entre otros.
Gilberto Hernández suele defender el primer tablero de México en cada olimpiada.
O en los juegos centroamericanos en donde acaba de ganar Medalla de Bronce.
“Soy mexicano y es un honor defender la bandera más bonita del mundo, siempre ha sido así y porto con orgullo los colores de mi amado México” resume con una sonrisa.
BLANCAS: G HERNÁNDEZ
NEGRAS: V KORCHNOI
1.e4e62.d4d53.Nc3Bb44.e5c55.a3Ba56.b4cxd47.Nb5Bc78.f4a59.Bb2axb410.axb4Rxa111.Bxa1Nc612.Qd2Nh613.Nf3Nf514.Bd3O-O15.Nxc7Qxc716.O-OBd717.Bxf5exf518.Bxd4Nxd419.Nxd4Ra820.h3h621.Rb1Qc422.Kf2Ra223.Rb3Kh724.Qd3g525.g3Kg626.b5Ra427.Qxc4dxc428.Rb1Ra329.Rb4Rc330.Ra4gxf431.gxf4Be632.Nxe6fxe633.Ra7Rxh334.Rxb7Rc335.Re7Kh536.Rxe6Kg437.Rxh6Kxf438.e6Rxc2+39.Ke1Ra240.e7Ra841.Re6Re842.b6c343.b7Kf344.Kd1f445.Rf6 … 1-0
Por: Antonio Aceves
El Diario de Minatitlán