“No pierdo la esperanza”, afirmó el viernes la madre de un adolescente suizo que seguía desaparecido tras el incendio del bar de la estación alpina de Crans-Montana, donde celebraba el Año Nuevo.
HORAS DE TERROR
El último mensaje que Laetitia Brodard, una suiza del oeste de Lausana, recibió de su hijo, a las 00:03, decía: “Mamá, Feliz Año, te quiero”.A las 00:06, “le respondí: ‘te quiero, cariño'”, cuenta la madre. A las 01:28 de la madrugada, vio un video que él había enviado a sus amigos, en el que “estaban todos juntos en la mesa celebrando”.
A la 01:30, se produjo la primera llamada a la policía para alertar del incendio.
“¿Es la mesa de mi hijo la que se prendió fuego? No lo sé. Pasaron 40 horas. 40 horas en las que nuestros hijos están desaparecidos. Necesitamos saber”, apostilla la mujer ante varios medios, frente al memorial improvisado a pocos metros del bar Le Constellation, que ardió durante la Nochevieja.
El incendio dejó 40 muertos y más de un centenar de heridos, en su mayoría jóvenes.
LARGO PROCESO DE IDENTIFICACIÓN
Las autoridades suizas repiten que el proceso de identificación será largo.
“Hemos entregado el ADN. Nos pidieron que describiéramos la ropa, pero como se puede ver en los últimos videos, no hay ropa (en los cuerpos calcinados). Así que solo queda el ADN, y sabemos que eso lleva tiempo. Lo entendemos. Pero hay otros medios: una foto de un dedo del pie, se podrían cotejar las fotos de las extremidades de las personas vivas y sabríamos quién es”, suplica.
El viernes por la mañana “tuvimos una cita a las 10:00” en la célula de emergencia establecida por las autoridades, dice. “Nos dieron muy poca información (…) y son muy cuidadosos con la información que dan a los padres para no dar falsas esperanzas, lo cual es normal”, explica.
AGENCIAS
Suiza
El Diario de Minatitlán