LA HABANA, 1892
Puede ser catalogado como el mayor de la historia, no sólo por el fallo en sí, sino por la repercusión de la partida.
Pero, luego del grave error de Ding Liren, esa negativa calificación podría ser borrada y convertirse en la segunda peor, habrá que esperar a que el polvo del último Match: Liren vs Gukesh se asiente para poder tomar la decisión más acertada.
Volviendo a la partida del Campeonato del mundo celebrado en Cuba, es la, 23ª partida de un total de 24. Steinitz mandaba en el marcador por 11’5 a 10’5.
Si Tchigorin perdía, el título sería para Steinitz, si ganaba se jugaría la última sesión con el marcador empatado y cualquier cosa podría ocurrir.
Hasta la posición (ver tablero) el maestro ruso había jugado de forma brillante y su ventaja era tan clara que muchos pensaban que era ganadora.
Pero entonces ocurrió lo impensable.
Movió su alfil blanco a la casilla b4, a lo que el maestro Austriaco tomó con su torre negra el peón blanco torre y se terminó la partida.
Es un misterio como el jugador ruso pudo olvidar de que ese alfil defendía la vital casilla h2, fué un despiste colosal que le privó de ser campeón del mundo (o al menos de seguir luchando por ello).
El Match finalizó y el maestro ruso se deprimió tanto que nunca fue el mismo.
Su magnífica carrera decayó y nunca más alcanzó su gran nivel de antaño.
Mientras Steinitz se mantuvo como campeón mundial por dos años más, antes de ser destronado por Emanuel Lasker.
Por: Antonio Aceves
El Diario de Minatitlán