Un 11 de noviembre, pero de 1817 fue fusilado en el cerro del Bellaco (en el actual Guanajuato), por un pelotón del ejército realista, el insurgente peninsular Francisco Xavier Mina, que dio su vida por un México independiente del imperio ibérico.
En su honor,Tadeo Ortiz de Ayala fundó 9 años después en el antiguo Paso de la Fábrica, la Congregación de Minopolis (Minatitlán), Departamento de Acayucan, en la Ribera del Coatzacoalcos.
Minopolis pasaría a ser por órdenes del gobernador Miguel Barragán, Minotitlán, y posteriormente Mina-titlan. Llegando a nuestros días como Minatitlán.
Un neologismo (palabra nueva) del apellido navarro “Mina” y el topónimo “tlan”, para indicar lugar.
Interpretandose como: la ciudad o lugar en honor a Mina.
Un busto de concreto, inaugurado en 2012, ubicado entre las calles Hidalgo e Iturbide en el centro de la ciudad, honra al insurgente por el que debe su nombre.
Este busto está basado en el retrato hecho exprofeso para las fiestas del bicentenario por Benjamín Orozco López.
La imagen es de un grabado conservado en el Museo Británico de Londres.
Es junto a un grabado ecuestre, las únicas representaciones en vida que tenemos del héroe Mina, el primero basado en un retrato hecho en Inglaterra del cuál se desconoce su paradero.
Por: Antonio Aceves
El Diario de Minatitlán