A la 1 de la mañana de ayer, a la edad de 53 años, dejó de latir el corazón de Hiram Rodríguez Ladrón de Guevara, quien aparecía al frente de La Opinión, desde el fallecimiento, en octubre 2012, de su padre don Hiram Rodríguez Jara, quien fue Director del Diario desde el 12 de diciembre de 1989, fecha en la que murió su querido padre, el Director fundador, don Manuel Rodríguez Olán quien, por ser el hijo mayor, lo nombró como único heredero del entonces Diario Independiente de la Mañana, quizá, por el principio del derecho: “Primero en tiempo, mejor en el Derecho”.
La Opinión dejó de circular en mayo 2023 cuando un rayo daño la prensa, algunos empleados comentaron que no les pagaron y cuantiosas deudas las pagaron en un convenio con los asiáticos a los que después rentaron el edificio.
En un local aledaño, separado del rotativo, Javier Rodríguez Jara recibió la imprenta que después quebró, toda su vida la había administrado con éxito la respetable dama doña Hermila Jara Rocha, en la entrada del edificio, se vendían también aparatos musicales, las tarjetas navideñas eran de ensueño.
Mireya, una gran dama, estudió periodismo e hizo brillar a La Opinión con sus exitosas páginas sociales.
Si hubiese sido Directora, el Diario hubiese tenido mejor destino, pero enfermó y sin recursos, fueron sus amigos los que apoyaron su atención médica. Hiram se casó con Rosario Ladrón de Guevara, quien era la secretaria y por ser esposa, heredaría La Opinión.
Tuvieron 2 hijos: Astrid e Hiram. Astrid estudiaba Periodismo y aspiraba a imprimir La Opinión en color, pero el 25 de enero de 1992, cuando se dirigía al aeropuerto a esperar a su papá, sufrió el terrible accidente que le costó la vida.
Tragedia que consternó a la sociedad. En 1990, la familia Rodríguez Ladrón de Guevara, había enfrentado otro drama, cuando el adolescente, Hiram Rodríguez Ladrón de Guevara, de quizá 18 años de edad, fue privado de la libertad por la muerte de un elemento de seguridad que tiempo atrás conoció en labores de vigilancia en la ADM, La Opinión publicó una petición al gobernador Dante Delgado, intervino el STPRM y meses después salía en libertad, pero estos hechos marcarían su vida para siempre.
En la primera hora de ayer dejó de existir le sobreviven Hiram, Mauricio y Emiliano Rodríguez Álvarez, de su matrimonio con Blanquita Alvarez. Muchas gracias. CONTINUARA…
El Diario de Minatitlán