“Nadie cocina para desagradar… cocinar es como salir a un escenario, esa misma emoción y que nervio. Vamos a hacerlo lo mejor posible, así que disfrútenlo mucho” Dr. Shenka VOCALISTA DE PANTEÓN ROCOCÓ

Nada más estridentista que un rockstar cocinando: Dr. Shenka

Uno de los máximos iconos del Ska Latinoamericano dejó tantito los inmuebles colosales y el slam musical; se puso un mandil estridentista y cocinó magistralmente para un reducido grupo de comensales xalapeños en el Toque de Gracia.

“¿Vamos a ver con qué los vamos a torturar?… No me bastó con torturarlos con la Dosis Perfecta, ahora les vamos a cocinar. Espero que salga bien… sino, ya veremos cómo los recompenso”, suelta a rajatabla, Dr. Shenka, el vocalista de la banda Panteón Rococó a unos cuarenta comensales del restaurante estridentista, El Toque de Gracia.

Acto seguido, Dr. Shenka -Luis Román Ibarra, según su acta de nacimiento- se asoma a una cazuela de mariscos, langostinos y manitas de cangrejo y exige que le pongan un poco más de ajo a las ollas, pues el ajo habrá de darle la intensidad al platillo. Casi como el trombón del Panteón, se lo da a la canción “Acábame de Matar” o el piano a “La Carencia”.

TAN NERVIOSO COMO EN UN GRAN CONCIERTO

El vocalista de Panteón Rococó se confiesa con su equipo de trabajo en el Toque de Gracia: Tiene los mismos nervios que cuando a sale a dar un recital.

Si le dan nervios salir ante más de 80 mil personas en el Foro Sol; hoy en la avenida Santos Degollado de Xalapa se pone nervioso, porque nunca -admite- había cocinado para tanta gente.

“Ustedes disculparán, pero sudo igual o hasta más que en los conciertos de la banda”.

A sus 50 años, 29 como vocalista del Panteón Rococó, Luis Román decidió romper un poco la rutina, el músico chilango compartió con comensales xalapeños sus raíces gastronómicas las cuales tienen origen con sus papás en Oaxaca, siguieron un corredor natural en la sierra poblana y hasta seguimientos veracruzanos, pues “una tía” -hermana de su padre, vivió mucho tiempo en Tlapacoyan: Aquí, cómo allá, la hoja santa o el acuyo, juegan un papel fundamental”.

El de máximo respeto a la música y a la sociedad, también manifiesta máximo respeto a la cocina: “Nadie cocina para desagradar… cocinar es como salir a un escenario, esa misma emoción y que nervio. Vamos a hacerlo lo mejor posible, así que disfrútenlo mucho”, expuso Dr. Shenka ya entrado en confianza.

“TOQUE DE GRACIA”

Luis Román Ibarra advierte que si “algo falla en la cocina”, tendrá que recompensar con boletos para un concierto del Panteón. Al final del brunch sabatino, la taquilla del grupo de Ska quedó intacta. Ni Ocesa, ni Super Boletos, ni quienes organizan los Ska Tex tendrán que dar cortesías a los fans xalapeños.

La banda gastronómica que tuvo en el Toque de Gracia fue armonizada por el chef, Willy García y su equipo de cocineros: Crudo de pescado en salsa de mango; paleta de cerdo bañada en nueces garapiñadas y una mariscada sha bang con maíz dulce y especies cajun. Un menú muy dulce, el cual se equilibró con ácidas cervezas y fuertes mezcales.

Ya con el segundo platillo liberado en las mesas, el Dr. Shenka se divirtió en la cocina estridentista y tomó la batuta de la cocina, cómo si fuera el director de una orquesta: “Yo siento que ahí está bien. El ajo le va a dar toda la intensidad al platillo… la salchicha ahumada le da otros sabores… ahí déjale ya… el limón, el maíz, lo dulce, va a producir varias sensaciones”, iba soltando el músico chilango.

UN DÍA INOLVIABLE

Como buen chavo ruco milenial, el Dr. Shenka instagramea su momento en la cocina, hace paneos con su Iphone a los platillos que habrán de degustarse a propósito del octavo aniversario del Toque de Gracia.

“Gracias por compartir la mesa y su estómago conmigo”, dice el músico del Panteón para luego tomarse decenas de selfis, firmar discos, grabar mensajes de video para quienes no pudieron estar y hasta tiempo se dio para recordar sus inicios en la música y sus primeros conciertos en Veracruz, al lado de grupos como Los Aguas Aguas.

Final del evento, y el mismo Dr Shenka sirve el postre en algunas mesas: Una dona glaseada con chocolate, toques de tocino y un suspiro de Jack Daniel´s. Los comensales aplauden y el chef Willy García atina a soltarle: Hoy te vas, pero sé que volverás…

Ya en la puerta de salida, abajo y a la izquierda -cómo dice la canción-, Dr. Shenka suelta: “La pasé bien, pero creo que me faltó tarjetear (sic), para la otra, o en un rato libre… les regresó a cocinar”.

Por: Noé Zavaleta

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