Blancas juegan y ganan

¿Qué pasará con el actual Campeón mundial de Ajedrez de modo clásico?

“Mi pasión por el ajedrez sigue siendo muy grande”, sostiene el ídolo nacional y número uno indiscutible Magnus Carlsen, quien ganó por sexta vez el Norway Chess en Stavanger (Noruega).

El contraste con el campeón del mundo, el chino Liren Ding, no puede ser mayor: “Mi pasión ha bajado mucho, pero quiero recuperarla”.

Con tres victorias en las partidas lentas, cinco en el desempate rápido (muerte súbita o Armagedón, con 10 minutos para las blancas, obligadas a ganar, y 7 para las negras) y una derrota (en partida lenta), ante el prodigio indio Rameshbabu Praggnanandhaa, de 18 años, Carlsen sube 1,8 puntos en la lista mundial.

Aunque el noruego no ha dicho de manera explícita que nunca más jugará un Torneo de Candidatos para recuperar el título, al que renunció en 2022, sus allegados le ven poco interesado en el ajedrez clásico (partidas lentas) salvo que la Federación Internacional (FIDE) se atreva a innovar, transformando el Campeonato del Mundo de esa modalidad en una combinación de ajedrez lento, rápido y relámpago.

CLASIFICACIONES FINALES
Torneo absoluto: 1º Carlsen 17,5; 2º Nakamura 14,5; 3º Firouzja 13,5; 4º Praggnanandhaa 13; 5º Caruana 11,5; 6º Ding 7. La solución al problema se dará a conocer la siguiente semana

Por otro lado, desde que se hizo público, Carlsen se muestra más accesible, simpático e interactivo.

Y su afirmación sobre la pasión que sigue sintiendo por su trabajo incita a pensar que no renuncia a igualar o superar la hazaña más asombrosa de Gari Kaspárov: ser el número uno durante veinte años consecutivos; el escandinavo tendría que mantenerse en esa posición otros seis o siete años más (hay algunos matices técnicos que complican el cálculo).

En el Norway Chess, el estadounidense Hikaru Nakamura mantuvo posibilidades de ganar el torneo hasta el final, pero falló en las últimas rondas, aunque sube al número dos del escalafón, sacando ventaja de la baja forma de su compatriota Fabiano Caruana.

Ding, último destacado con unos resultados que incluyen seis derrotas seguidas (cuatro lentas y dos rápidas), es ahora mismo la antítesis de Carlsen.

El tremendo esfuerzo psicológico, físico y técnico que debió realizar para ser campeón del mundo hace un año, pocos meses después de romper con su novia, le ha pasado una factura muy cara.

“Antes yo no era tan emocional, pero pasaron algunas cosas en mi vida, y ahora sufro mucho cuando pierdo, me pongo muy triste y enfurecido”, reconoce en una entrevista de hace pocos días en Stavanger concedida a un periódico indio.

El asiático confirma los graves problemas para dormir que sufrió durante ocho o nueve meses tras derrotar al ruso Ian Niepomniachti en un desempate épico y frenético en Astaná (Kazajistán) el 30 de abril de 2023:

“Acudí a un doctor, tomé medicinas y me recuperé físicamente”, subraya, pero añade: “Mi pasión por el ajedrez bajó muchísimo. Ahora debo resetear y volver al modo ganador. Lo que se ha visto en Stavanger es la peor versión de mí”.

Ding no habla en ningún momento de la posibilidad de renunciar al título, y sí anuncia que va a reanudar sus entrenamientos en cuanto vuelva a China.

Le inspira mucho el ejemplo del futbolista italiano Federico Chiesa, del Juventus: “Adoro a Chiesa. A pesar de que sufrió lesiones graves en los últimos años, se ha recuperado. Incluso puede jugar la Eurocopa. Confío en que le vaya bien”.

¿Qué pasará con su nivel de juego? ¿Podrá recuperarse a tiempo?

Por: Antonio Aceves

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